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Los bares notables, emblema porteño
Tradicionales, alternativos, notables, de entretenimientos, deportivos, literarios. El bar es el lugar propicio para leer, charlar con amigos, navegar en internet, ver desfiles, comprar artesanías, escuchar música en vivo, mirar televisión. También para discutir de política, de cine, literatura, fútbol. Entre los más antiguos se encuentran el Tortoni y 36 Billares, en Avenida de Mayo; La Giralda y La Paz, en Corrientes; el Británico en el Parque Lezama; Las Violetas, en Medrano y Rivadavia; La Biela en Recoleta y La Academia, en Callao y Corrientes. Algunos bares pasaron a formar parte —oficialmente— del patrimonio cultural de la Ciudad. Se consideran notables a aquellos bares, billares o confiterías relacionados con hechos o actividades culturales de significación; aquellos cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia local, le otorgan un valor propio. El más antiguo y sin duda ‘el’ bar de los notables es el Tortoni, inaugurado a fines de 1858 por un inmigrante francés de apellido Touan, (more…)
Los nueve buques escuela de varios países latinoamericanos y de España que participan en la Regata del Bicentenario Velas Sudamérica 2010 ya están en el antiguo puerto de Buenos Aires, Puerto Madero. Se trata de las naves “Fragata Libertad” de Argentina, “Esmeralda” de Chile, “Simón Bolívar” de Venezuela,”Cuauhtémoc” de México, “Juan Sebastián Elcano” de España, “Capitán Miranda” de Uruguay, “Cisne Blanco” de Brasil, “Gloria” de Colombia y “Guayas” de Ecuador. Todos podrán ser visitados, junto a otras tres barcos antiguos,
En Buenos Aires, una enorme ciudad cosmopolita, existe un barrio que se conserva como en los viejos tiempos. Sin maquillaje. Auténtico como ninguno. Es Pompeya, uno de los lugares en donde nació el tango. El Bar El Chino, mítico boliche tanguero de ese barrio, aparece allá por 1937 de la mano del padre del cantor Jorge “El Chino” Garcés como un almacén y despacho de bebidas. Por los `50 se crea la “Peña los amigos”,
La Costanera Sur es un paseo que depara agradables sorpresas. Es cierto que del pasado esplendor de lo que fuera “el” balneario de la ciudad quedan sólo algunos destellos: la vieja cervecería Munich, la arboleda, el Museo de Calcos. Y un monumento que es una de las esculturas más notables de Buenos Aires: la fuente de Las Nereidas. Su autora, la tucumana Dolores Mora de la Vega, pasó a la historia como Lola Mora, la primera mujer que inauguró una obra de arte en el espacio público. Discípula en Roma de Julio Monteverde, conoció el éxito y ganó concursos internacionales. En 1901 Lola ofreció a la ciudad de Buenos Aires una fuente artística, por la que no cobraría honorarios, para mostrar los frutos de un aprendizaje que su país había financiado
En la Avenida Costanera Sur, muy cerca de la Fuente de Las Nereidas, en la Escuela de Bellas Artes “Ernesto de la Cárcova”, se encuentra el Museo de Calcos y Escultura Comparada, el más importante de Sudamérica en su género. Inaugurado en 1928, exhibe las tres maravillosas esculturas de Miguel Ángel en sus tamaños naturales: el David, La Piedad y el Moisés. Pero éstos son sólo algunos de los tesoros de su excelente colección de calcos de obras maestras, (como el Lorenzo de Médicis de la imagen) que van desde el Arte Egipcio y Caldeo – Asirio, pasando por el Arte Griego, el Greco-Romano, el Arte Medieval Románico-Gótico, el Renacimiento y el Arte Oriental. Su especial importancia radica en que varios de los calcos son de primera colada, es decir que fueron obtenidos con un molde directo del original,
La zona tomó su nombre del yaguareté, -tigre americano-, especie que la habitaba en los orígenes de su fundación. Estos bellos y primeros moradores fueron desapareciendo a medida que crecía la población. Hoy, en la Argentina, es una de las especies en extinción, y los pocos ejemplares existentes se concentran en la selva del Chaco. Actualmente, el puerto del Tigre está conformado por tres dársenas. Desde la primera, parten a diario lanchas colectivas y catamaranes en los que se puede recorrer la cuenca,
La Feria de Mataderos, ubicada en el barrio porteño del mismo nombre, es un buen ejemplo de las tradiciones argentinas: comidas y bailes típicos, artesanías, espectáculos de folklore, carreras de sortijas y mucho más. Consta de tres áreas básicas presentes siempre: Artesanías Tradicionales, Festival Artístico y Destrezas Gauchescas, alrededor de las cuales giran distintas actividades como talleres, charlas, exposiciones, videos. Posee unos 300 puestos en los que se venden
Calafate, como toda ciudad que se precie, tiene su gran fiesta anual. En este caso, el motivo lo provee la fecha en que el Perito Francisco Moreno le dio su nombre al Lago Argentino. Cuyo glaciar, luego, fue bautizado con el suyo. Si bien el aniversario –el número 133, para ser exactos- es el 15 de febrero, los festejos arrancan el próximo viernes 5. Esto es, 10 días de fiesta corrida que comienzan con un Festival de Doma y Folclore, con varias ruedas de “jineteadas” por día, hasta el domingo 7, en el Campo de Doma Hielos Continentales. Va a haber también jinetes con un espectáculo de salto,
En 1918 el empresario italiano Luis Barolo le encargó a su compatriota Mario Palanti el diseño y construcción de un edificio que sería (hasta la inauguración del Kavanagh en 1936) el más alto de Buenos Aires. Las obras se iniciaron en 1919 y concluyeron en 1923. El Barolo fue el primer edificio de armazón de hierro y está rematado por un faro giratorio de 300.000 bujías que, en la época en que no se había popularizado la radio, se usaba para transmitir noticias. Su propietario tuvo en mente utilizar tres pisos y luego alquilar los demás. El edificio está lleno de analogías y referencias a la Divina Comedia, motivadas por la admiración que tanto el dueño como su creador profesaban por Dante Alighieri. La división general del Palacio sigue la estructura de aquélla, y es así que tiene tres partes, al igual que la obra del Dante: Infierno, Purgatorio y Cielo. Además, el Faro
San Telmo es el corazón del casco histórico de Buenos Aires. Y el momento más atractivo para visitarlo es el domingo. El barrio se prepara y la plaza Dorrego se viste de feria, de tango, de colores y antigüedades, de personajes. Todo se arma de a poco, pero hay que ser rápidos para estar listos antes de que vengan los visitantes. Cada puestero revisa lo suyo, “atiende su juego”, para que parezca más bonito que el del vecino, aunque la competencia es sana. Como si se tratase de colegas. Y el tango se cuela en cada uno de los rincones de la plaza, o en cada empedrado
Para viajar por el túnel del tiempo, conocer y reconocer imágenes de la vida pública y privada a lo largo de doscientos años, basta ir hasta el Museo Nacional de Bellas Artes. Allí se exhibe una muestra que cuenta con fotografías de los siglos XIX al XXI, correspondiente a las donaciones y adquisiciones 2008/2009. La exposición, curada por la reconocida artista Sara Facio, reúne imágenes que cuentan mucho de la historia y su estética. La muestra celebra los 15 años de la creación de la Colección Fotográfica del MNBA, y permite apreciar que los objetivos propuestos en los comienzos de la misma se cumplieron ampliamente. Se incorporaron autores de jerarquía, cuidando la calidad técnica de las ampliaciones y la cantidad de obras por autor que exige la especialidad. Entre otros, se exponen trabajos de G.B.Ansaldi, Christiano Junior, José Castillo, Bartolomé Loudet, Chute & Brooks, Nadar, Francisco Ayerza, Etienne Carjat (del siglo XIX). Juan Di Sandro, Anatole Saderman, Jorge Aguirre, Fina Gómez, Sara Facio, Marcelo Brodsky, Duane Michals, Robert Doisneau, Martine Franck, Pedro Meyer (del siglo XX). Y Ananke Assef; Constanza Piaggio/RES; Marcelo Brodsky/Martín Parr; Esteban Pastorino: Eduardo Saperas; Eduardo Longoni (Siglo XXI). La muestra se puede visitar hasta el 28 de febrero, de martes a viernes de 12.30 a 20.30 hs., sábados y domingos de 9.30 a 20.30 hs. con entrada gratuita en Av. del Libertador 1473.
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